Faunia - La naturaleza está en tu ciudad

18 oct. 2013
Lo primero que llama la atención de Faunia es su ubicación. Resulta muy gratificante poder pasar inmediatamente de un entorno de asfalto, coches y edificios, a otro en el que abundan la vegetación, los espacios abiertos, y muchas especies animales traídas de todas partes del planeta. Es, sin duda, un lugar muy recomendable para escapar del bullicio y del estrés de la gran ciudad.

Tras nuestra visita, nos dimos cuenta de que Faunia es, definitivamente, un zoológico diferente al resto. Es diferente por su organización, por la exclusividad de las especies que alberga y por las múltiples posibilidades de interacción con ellas, que el parque nos ofrece.

Faunia está organizado en pabellones, de forma que en cada uno de ellos se concentran especies con similares características, como las que componen el Bosque Africano, La Jungla, o El Territorio Australiano. El pabellón de La Jungla, nos llamó mucho la atención, ya que dispone de una rampa que va subiendo hasta 3 pisos, lo que te permite ver todo el ecosistema desde diferentes alturas. Pasarás de estar viendo a los impresionantes Manatíes en una pecera, a verlos desde arriba junto a Tucanes y Monos Ardilla saltando por los alrededores. Eso sí, en el pabellón se simula un clima tropical, por lo que recomendamos no entrar muy abrigados. También queríamos hacer una mención especial al Ecosistema de los Polos, ya que nos encantó el pingüinario que han construido, de tal forma que nos permite ver a estas aves moverse tanto por la superficie, como por el fondo marino a toda velocidad.

Antes hemos comentado que en Faunia, podían encontrarse especies distintas a las que habitualmente pueblan los zoológicos tradicionales. Esto se ilustra claramente en los pabellones dedicados a las criaturas de la noche y a las venenosas. El pabellón de las criaturas nocturnas se llama Sombras Silenciosas y, una vez nuestros ojos se han acostumbrado a la oscuridad, podremos ver animales tan curiosos como La Gineta, El Murciélago Egipcio o el Ocelote, que resultan ciertamente imposibles de ver en acción a plena luz del día. El pabellón llamado Veneno, nos impresionará bastante al principio. Por un lado, su ambientación resulta algo tenebrosa, mientras que por otro, somos conscientes de que estamos rodeados de criaturas letales, de las  cuales podremos descubrir entre las sombras recreaciones gigantes. Impresionarán hasta al más tranquilo de los visitantes la Viuda Negra o el Pez Escorpión. Lo que más nos gustó de este pabellón, a parte de la variedad de especies que existen y de la abundante información que disponemos de cada una de ellas, fue el Ranking de Peligrosidad que ha montado el equipo de Faunia. Gracias a este ranking, podremos saber de un vistazo, qué criatura es la más venenosa, o la más agresiva, o la más peligrosa para el ser humano. ¿Qué animal diríais vosotros que es el más peligroso para el hombre? Seguro que os sorprendéis al averiguarlo.

Faunia es un lugar ideal para los amantes de los animales en general, y para los niños en particular. Comprando una bolsita de comida en la entrada, podrás alimentar y acariciar a tu antojo a pequeños cervatillos, perros de la pradera y a múltiples aves que vas a encontrarte durante todo el recorrido por el parque. Si ya quieres algo más intenso, puedes contratar cualquiera de las interacciones que ofrece Faunia, entre las que destaca el Baño con Osos Marinos, la Alimentación de Cocodrilos o la Experiencia con Manatíes, de la cual podréis ver un vídeo al final del post.

Por último, no podemos dejar pasar la oportunidad de felicitar a la gente de Faunia, por la estupenda exposición de dinosaurios articulados que han montado en el Cañón de los Dinosaurios. No sabemos cuánto tiempo durará, pero realmente merece la pena. "Mientras caminas por el sendero, oyes un tremendo rugido y al girarte descubres una inmensa cabeza de Tiranosaurio saliendo del follaje, abriendo y cerrando sus fauces en tu dirección". Aterradoramente divertido para los más pequeños.

¡La naturaleza está en tu ciudad, os esperamos en Faunia!