Parques de atracciones abandonados: Spreepark, asolado por las llamas

15 sep. 2014

Los parques de atracciones son grandes construcciones que también sufren el paso del tiempo. Por ello, desde Tixalia llevamos unos meses estudiando la situación de algunos complejos de ocio que brillaron durante un tiempo y que luego fueron clausurados. Las causas son muy diferentes. Cada parque tiene su historia. Nuestra saga visita hoy Berlín, donde se encuentra el Spreepark, un parque de atracciones que tiene un incierto futuro al que no ayuda que sufriera recientemente un incendio que destruyó media hectárea de sus instalaciones.

El Spreepark ha sufrido diversos contratiempos

 

Con más de 30 hectáreas de extensión, el parque cerró a finales del 2001 y en la actualidad es propiedad de las administraciones. Las noticias del incendio hablan de un siniestro intencionado, ya que se encontró acelerante en la zona. La noria, uno de los distintivos del parque, se salvó de las llamas.

Y es que el Spreepark fue inaugurado en 1969 cerca del río Spree, cuando se bautizó como Kulturpark Plänterwald. En su momento fue considerado como el mayor parque de atracciones de la extinta República Democrática Alemana (RDA). De hecho fue el único complejo permanente de este tipo en la RDA. Tras la caída del muro, la familia Witte se responsabilizó de su contrato de arrendamiento gracias a la victoria en un concurso público con siete candidatos. Nobert Witte invirtió millones para relanzar un complejo rebautizado Spreepark. En su momento, el parque recaudó más de 1,5 millones de euros anuales. Sin embargo, la gestión de la familia Witte no fue acertada. Se incrementó el precio de las entradas y se occidentalizó el espíritu del complejo. Los ingresos cayeron de forma alarmante.

Coches abandonados en el Spreepark

 

En 2002, la familia Witte se trasladó a Perú, enviando algunas atracciones en 20 contenedores. Las autoridades aprobaron su traslado porque creían que iban a ser reparadas.

Sin embargo, Witte abrió el complejo Lunapark en Lima, donde también fracasó. Aunque la negra historia del parque no quedó ahí, ya que las autoridades peruanas encontraron 180 kilos de cocaína en los mástiles de la atracción Alfombra voladora cuando iba a ser transportada de Lima a Alemania. Marcel Witte, hijo de Norbert Witte, fue condenado a 20 años de cárcel por contrabando de drogas.

El parque no acogió nueva actividad hasta el 28 de mayo de 2011, cuando se abrieron de forma parcial parte de las instalaciones, añadiendo unas pocas atracciones más. Desde entonces ha protagonizado campañas temporales y nunca ha sido un complejo de ocio asentado. Durante los últimos años se han sucedido los rumores sobre una posible compra por parte de algunas firmas especializadas, aunque ninguno ha fructificado. El incendio declarado recientemente, no es más que una nueva mancha en el historia de un parque que en su momento fue la estrella del ocio en la RDA.

Las ruinas asolan el complejo de ocio en la actualidad