Los acuarios más grandes del mundo: Aquadom

28 ago. 2014

El turismo del wellness –centrado en  vivir experiencias donde la comodidad es la parte principal de los viajes- se ha desarrollado de forma exponencial durante los últimos años. La mayoría de hoteles de calidad han apostado por contar con espacios tipo SPA dedicados al relax, y por presentar por una decoración que invite al descanso. Aunque, hay un caso que destaca por encima del resto: el Radisson Blu Hotel de Berlín.

El aquadom, un acuario dentro de un hotel

Muchos hoteles apuestan por los jardines interiores para sorprender a sus visitantes. Otros incluso instalan fuentes de todo tipo para que el agua sea el elemento principal. Pero, en este hotel han tirado la casa por la ventana. Para ello, cuentan entre sus instalaciones -el tanque forma parte de la estructura del edificio- con el acuario cilíndrico más grande del mundo: el Aquadom. Quizá no pueda asemejarse a grandes instalaciones como el acuario de Georgia o el complejo Churaumi en Japón, pero se un trata de un caso único en su especie. Esto está claro. Este gran tanque de agua salada es el elemento diferencial del hotel Radissonde en Berlín, emplazado cerca de atracciones turísticas como el Palacio Real y la Alexanderplatz.

Imagen aérea del Aquadom

Fue inaugurado en el año 2003 y durante los últimos 11 años se ha convertido en la referencia principal del establecimiento. Su construcción acarreó una inversión cercana a los 13 millones de euros. No en vano, hablamos de un acuario cilíndrico de 11 metros de diámetro, 25 metros de altura y donde descansan casi dos millones de litros de agua del mar. El Aquadom acoge a más de 2.600 peces de 56 especies diferentes y se convierte en una vista privilegiada para los clientes que apuestan por pasar sus estancias en Berlín, en el Hotel Radisson Blue..

La compañía de capital norteamericano Reynolds Polymer Technology se encargó de su construcción y su innovador diseño es obra del estudio de arquitectura de Serge Tchoban. Se eligió el vidrio sintético como material principal, desechando la opción del cristal, contando el tanque con un espesor de 16 centímetros en la parte superior y de 22 centímetros en la parte inferior. El agua de mar almacenada llega a una altura cercana a los 15 metros, con una presión de 2,4 bar. Aunque quizá lo más impresionante es la posibilidad de acceder a un ascensor de dos pisos en su interior, donde caben 48 personas -incluido un guía-, siendo la última parada de un tour marítimo que publicita el hotel en su propia página web. Esta estructura, acompaña al ascensor panorámico que lleva a los diferentes pisos y donde se puede ver el acuario desde fuera.

No se puede bucear en su interior

Aunque la vista del Aquadom es un privilegio -sus miniarrecifes de coral y sus moradores de múltiples colores ya merecen una visita por sí solos-, los dueños de la instalación no permiten inmersiones a los clientes. Para eso, los amantes del buceo y de la fauna marina ya cuentan con otras instalaciones.

El hotel no permite inmersiones

Berlín es una ciudad con mil y un encantos y el Aquadom se une a esta extensa lista. En vuestra próxima vista a Berlín ¿Ya sabéis donde os hospedaréis?