El acuario de Sevilla: un homenaje a Magallanes

21 abr. 2015

Durante los últimos años, los grandes proyectos medioambientales y de divulgación científica están proliferando por todo el planeta. El ser humano se ha dado cuenta de que conocer y analizar el mundo que le rodea es necesario para poder encarar el futuro con garantías. Así, las organizaciones no gubernamentales (ONG), las instituciones públicas y los medios de comunicación se han volcado en el medio ambiente. Cada vez hay un mayor deseo de conocer todo aquello que nos acompaña en nuestro planeta. Y en esta tesitura es normal que el mundo de los grandes acuarios -complejos de ocio dedicados a la investigación del mundo marino- se haya desarrollado de forma exponencial. No en vano, hablamos de infraestructuras dedicadas en gran parte a la consevación de especies en peligro de extinción. Están ideados para ser visitados por el gran público, pero no se debe olvidar su función naturalista.

Acuario de Sevilla Tiburón

Uno de los últimos en llegar ha sido el Acuario de Sevilla, gestionado por la empresa Aquagestión Sur, que abrió sus puertas de forma oficial en octubre del año pasado.

Eso sí, el acuario de Sevilla no es un proyecto más, sino que estamos hablando de una iniciativa especial. Sus números hablan por sí solos. 3.000 metros cúbicos de agua, donde conviven más de 7.000 especímenes de más de cuatrocientas especies pertenecientes a los mundos fluvial y marino. 35 grandes tanques que emulan diversos ecosistemas, desde el cercano Guadalquivir hasta los mundo marítimos del océano Pacífico. Todos los acuarios están tematizados y ambientados según el hábitat de las especies que los pueblan. Los gestores del proyecto lo tienen claro: “Así se logra una mayor sensación de inmersión en la naturaleza”. Ríos, mares, junglas, fondos marinos... todos los escenarios que vienen a la mente cuando se habla del mundo acuático están presentes. En cada uno de ellos podrás vivir una aventura diferente.

Acuario de Sevilla Pareja


Tras los pasos de Magallanes

Aunque, sin duda alguna, lo que hace diferente al acuario de Sevilla respecto a otros complejos marinos modernos es su concepción: ha sido construido en homenaje a Magallanes y sus visitantes recrearán el viaje del explorador español por los mares de todo el planeta. Fernando de Magallanes (Portugal 1480 – Filipinas 1521) es uno de los marinos más conocidos de la historia. No en vano, da nombre a un estrecho -el estrecho de Magallanes- e inició la primera circunnavegación de la tierra -murió durante la travesía y fue sucedido por Juan Sebastián Elcano- en 1522. Sus logros inspiran el Acuario de Sevilla. Así, el visitante se encontrará en el complejo con multitud de mensajes relacionados con sus viajes, en los que se muestran la flora y la fauna que la tripulación formada por dos centenares y medio de hombres -repartidos en cinco grandes naves- conoció durante la expedición por el planeta. Sevilla, Canarias, Brasil, Argentina o las islas Filipinas, son algunas de las estaciones que podremos visitar en este viaje por la historia. El viaje no tuvo un final muy feliz: de las cinco naves que emprendieron el viaje solo volvió una, con tan solo 18 hombres a bordo. Pero la teoría de Magallanes -se puede llegar a oriente por occidente- fue probada. Su nombre alcanzó la leyenda.

Sigue los pasos de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián el Cano, en el Acuario de Sevilla.