La Tomatina de Buñol: Comienza La "Guerra Roja"

20 ago. 2014

Un recinto controlado. Miles de personas con ganas de fiesta. Kilos y kilos de tomates. La guerra ha comenzado. Pocas fiestas patronales gozan del reconocimiento y el alcance de la Tomatina, el gran evento que cada año acoge la localidad valenciana de Buñol. La gran asistencia registrada durante los últimos años, ha causado que sea necesario pagar entrada para participar. Aún así, el último miércoles del mes de agosto sigue estando marcando en rojo en el calendario de miles de personas. Aún estás a tiempo si quieres participar.

Todos los asistentes acaban duchados en tomate

Mucho se ha dicho y escrito sobre el origen de la Tomatina. Una de las teorías habla de un grupo de jóvenes que paseaba por la plaza principal del pueblo en los años 40 y se cruzaron con un músico ambulante. Al parecer, la forma de cantar de este último no era de su agrado, así que cogieron unos tomates y hortalizas que había en un puesto de venta y comenzaron a tirárselas. Esto no disuadió al músico, que siguió cantando. El resto de personas que había en la plaza se unió a la protesta. La guerra de tomates comenzó. Había nacido la Tomatina.

Miles y miles de tomates se lanzan ese día

Otra hipótesis habla de un desfile de gigantes y cabezudos allá por 1945. Hubo un accidente y alguien golpeó un puesto de venta de frutas y hortalizas. Sin saber cómo, empezó una guerra donde la principal munición eran tomates. Había nacido la Tomatina.

Aunque el origen no está del todo claro -todo apunta a que la segunda versión es más verídica-, lo cierto es que Buñol ha demostrado con creces su fe en esta tradición. De hecho, la fiesta fue cancelada varias veces en los años 50, lo que no hizo otra cosa que aumentar la participación. Incluso se organizó el entierro del tomate, un protesta que cosechó una multitudinaria asistencia y que contó con la participación de diversas bandas de música entonando marchas fúnebres. Nadie pudo para el ascenso de la Tomatina, que al final se instauró de forma oficial. En 2002 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

 

Todo comienza con el “palo jabón”

Aunque el caos es el signo característico de esta fiesta, existe una especie de ritual que marca el inicio de la Tomatina. Sobre las diez de la mañana, se sitúa un largo poste engrasado con un jamón en su cima en el centro de la plaza, mientras los aspirantes forman una fila para descolgarlo y comienza una ducha con mangueras. Cuando el jamón es soltado, se tira una carcasa -sobre las 11 de la mañana- y comienza la fiesta. Una hora más tarde -sobre las 12- se tira una segunda carcasa, que marca el fin del evento. La guerra roja toma el control de la ciudad por un par de horas. Era tanta la afluencia de visitantes -se calcula que rondaba las 50.000 personas- que, para evitar accidentes, se optó en el año 2013 por limitar el aforo a no más de 20.000 participantes, que se tirarán los unos a los otros cerca de 150.000 tomates. Cifras que hablan por sí solas.


20.000 personas tiran 150.000 tomates


Ya lo sabes, si quieres participar en esta disparatada fiesta, debes conseguir primero tus entradas. En tixalia tenemos a tu disposición packs muy interesantes que incluyen el acceso al recinto, ducha, traslados, hoteles, etc.