Parques de atracciones abandonados: Prípyat, ciudad condenada por Chernóbil

25 jul. 2014

Pocas catástrofes llegan a asolar una zona concreta con la fuerza de un accidente nuclear. Cuando la mano del hombre escapa a los estándares de seguridad, muchos son los que sufren las consecuencias. Tal es el caso del complejo que protagoniza el tercer episodio de la saga de parques de atracciones abandonados, que en Tixalia comenzamos con las instalaciones de Takanokuma Greenland en Japón y continuamos con el parque de Six Flags de Nueva Orléans. En esta tercera entrega, nos trasladamos a la antigua unión soviética, hasta un complejo que no pudo ser inaugurado. Ningún pequeño disfrutó -al menos de forma oficial- de las diversiones que allí se presentaban.

La noria iba a ser una de las estrellas del parque

26 de abril de1986, todo acabó ese día

La ciudad de Prípyat estaba ubicada a menos de dos kilómetros de la central nuclear de Chernóbil. Situada casi en la zona cero, sus habitantes sufrieron los efectos del que es considerado como el peor accidente nuclear de la historia del planeta Tierra, cuando el reactor número 4 de la planta emplazada en Chernóbil se sobrecalentó y explotó. Era el 26 de abril de 1986 y cinco días después estaba programada la apertura del parque de atracciones de Prípyat, ideado para el ocio de los cerca de 50.000 habitantes de la urbe. Una gran noria -bautizada como la vuelta al mundo- coronaba las instalaciones, acompañada de diversas atracciones de corte clásico como los coches de choque o una serie de vagonetas situadas en un eje rotatorio que subía hasta 45 metros conocidas como la rueda de la fortuna. Las taquillas de estas tres atracciones -y muchas otras- estaban preparadas y engalanadas. Sus trabajadores no pudieron vender ticket alguno.

Los coches de choque permanecen en la zona

Hoy en día, la antigua ciudad -que en su momento fue considerada como uno de los mejores lugares para vivir en la URSS por su clima templado y su suelo fértil- es un páramo abandonado. Sus cerca de 50.000 pobladores fueron evacuados a la fuerza por el ejército ruso en una operación express que no superó las tres horas. La radiación había condenado al lugar. Todos los animales fueron sacrificados, solamente quedaron como testigos de lo ocurrido los elementos físicos que ya habían sido expuestos a la radiación. Así, en la zona permanecen carteles de propaganda del antiguo sistema comunista, junto a las construcciones arquitectónicas propias del momento. Es como si el tiempo no hubiera pasado. Es como un recordatorio de lo que nunca debe volver a pasar.

La ciudad alberga carteles de la época comunista

Junto al parque de atracciones, también hay un hospital, varios jardines de infancia, locales comerciales, un cine... todo fue abandonado, quizás nadie vuelva a utilzarlos. La ciudad de Pripyat se encuentra dentro de la zona de exclusión provocada por el accidente del 26 de abril de 1986 y solamente está poblada en la actualidad por científicos y personal de seguridad. El ejército vigila para que nadie entre en sus instalaciones.

Nadie disfrutó nunca de su parque de atracciones.